Tomó el cáliz

Hoy volví a misa después de muchos años. Me transporté a aquellas pegajosas tardes del verano Mallorquín, con los aburridos sermones que no conseguía encontrarles sentido, mi mente divagando entre escotes y faldas, el sudor escurriendo por la frente entre la mínima luz que sorteaba los originales vitraux. Chocan en mi cabeza todas estas contradicciones, creencias y conocimientos. Dudo de todo, no me fío de nadie. Pero me siento bien, extraño.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Relato

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s