La luz

Un solo rayo tenue de luz. Estaba tan cansado que no podía descifrar las voces a mi alrededor. Mi nombre, mi edad, mi peso. Sentía el metal frío en mi espalda. Los gritos en las celdas vecinas. Los llantos. Todo cesó con el punto final. La aguja atravesó mi pestaña conduciendo el hilo que apagó el último suspiro de luz. Se cerró la puerta del cajón de mi morgue.

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