¿Tomamos un café?

El café se inventó para charlar. Efectos secundarios, como el imsomnio, adicción y demás llegaron después. Las mejores conversaciones se llevaron a cabo con un café oscuro servido caliente en finas tazas. Las primeras citas, las risas de unas amigas, el reencuentro de viejos amigos. La excusa perfecta para verse. La salida rápida en un encuentro incómodo. El café soluciona todo, rompe el hielo, encauza una consersación estancada. Con leche, solo o dos de azúcar, el café es amigo de todos.

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