Papi

Hoy fui aprendiendo a ser papá de vuelta. A los de otros los he visto siempre de reojo, sin prestarles mucha atención, con la paciencia al borde del precipicio ese de la princesa prometida. Siempre me han molestado los llantos, las quejas, hasta el simple habla. Hoy di marcha atrás, recordé mis días de principiante, apliqué las misas rutas. Es un trabajo pesado. El silencio está ausente. La comida abunda.

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