Las monedas de mi padre

Mi padre siempre que llegaba a casa se quitaba los pantalones para dejarlos encima de la silla de la habitación, entonces caían todas las monedas de su bolsillo y rodaban por el suelo hasta llegar al pasillo. Yo no pago casi nada con efectivo, y mucho menos llevo monedas, tampoco tengo una silla en mi habitación, por eso nunca ruedan las monedas por el suelo. Las monedas eran señal de que mi padre ya había llegado a casa, de que era momento para relajarse. También era en aquella época cuando mi padre todavía usa pantalones cortos, años después dejaría de usarlos. Dejaba las llaves en la sala, caminaba hacia la habitación, entonces sonaban todas las monedas esparcidas por la habitación. Yo corría a buscarlas, luego las metía en mi hucha, una casa de metal marrón. Nunca supe qué pasó con esa hucha, ni con todas las monedas de mi padre.

Hoy me quité los pantalones, los dejé en una silla, segundos después cayeron todas las monedas de mi bolsillo. Nadie vino a recogerlas, pero yo me vi arrastrándome por el suelo, hecho un renacuajo con un pijama azul marino, recolectando todas las monedas de mi padre.

1 comentario

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Una respuesta a “Las monedas de mi padre

  1. Cris

    Renacuajo eres hace rato.. Increible como simples detalles…nos hacen recordar a nuestros padres…. O nos llevan a momentos de la infancia que quizas antes no les prestamos atencion.

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