Archivo diario: Viernes, 15 junio, 2012

El Chiche

Tengo varios amigos que me hacen reír nada más abrir la boca, digan lo que digan, me hacen reír. Su tono, sus expresiones, sus aspavientos, pero ninguno lo hace como el Chiche. Leandro Orazi, un gran amigo, una gran persona. El Chiche me hace reír aunque también sabe ponerse serio para escuchar todo lo que yo le cuento, y como él siempre dice: “haz como te digo, no como hago”. Porque el Chiche las ha pasado putas pero ha sabido sobrevivir. Es un gran amigo que guardaba en el pasado, como la mayoría de cosas que guardo, ahí en un baúl para no extrañarlas en mi presente. No es que las olvide, pero tampoco quiero recordarlas. Así he aprendido a vivir en Miami, a la distancia de muchas cosas que quiero, encerrándolas en un lugar con llave.

En esta semana fui sacando de ese baúl muchas de las cosas que recordaba de él. Como su positivismo y alegría en todo a pesar de ser un negativo de primera. Su simplicidad. Su atención a todo lo que le explicas. Su rechazo al mundo moderno, teléfonos, redes sociales, computadoras. Sus silbidos y cánticos a cualquier hora del día. Su cartera llena de papelitos donde apunta todo lo que es importante. Sus aspavientos a la hora de hablar. Su delirio por Boca. Su obsesión por las cotillas de Shortys, el buceo, Key West y Casa Panza. Manu Chao me recordará siempre al Chiche. Ahora Macaco también lo hará.

El Chiche me trajo muy buenos recuerdos después de diez años de ausencia. Mis hijos alucinaron con él. Sebas no paraba de repetir su nombre: “Chiiiicheeee” Y Leandro se moría. “Me los quiero comer” repetía. El abrazo de Sebas lo compró para siempre. Pronto tendrá un niño para poder jugar a los 1000 juegos del libro que le regalé.

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