Archivo diario: Martes, 27 diciembre, 2011

Los regalos

Este año no he recibido muchos regalos. Gracias a Cris por la taza de Charlie Brown, el libro, la pelota y los chocolates que tanto disfrutaron troceados mis hijos en los pancakes ese domingo. Gracias a Silvio por la chaqueta del blanca y dorada del Madrid. Hoy la estreno en el trabajo y con ella ganaremos la Champions este año, lo presiento. Y por último, un cuadro que pinto mi “suegra”, a pedido de mi ex, con tres pájaros en unas ramas. Por si no me había quedado claro, ahí están los tres pájaros, uno para cada uno de mis hijos y otro más grande para mi. Por lo demás, no hubo más, ni siquiera ropa o calcetines, o una bufanda para el verano de Miami. En realidad, no necesito nada más. Bueno, por necesitar, me iba a regalar una tele nueva si ganaba mi final del Fantasy ayer, pero perdí los $800 que habían de bote. Me quiero comprar unas cremas para la cara, por eso de que el maquillaje todas las semanas, y la edad todos los días, me la están deteriorando (sí Enano y tío Sebastián, todavía se puede deteriorar más. Seguro que es lo que habíais pensado. #mamones). En fin, que quiero muchas chorradas, pero son eso, chorradas. En realidad lo que quiero es un juez, y que termine ya todo esto. Y quiero no lesionarme, poder terminar la media maratón. Y quiero empezar el entrenamiento del Half Ironman, y no lesionarme, y terminarlo. Y seguir bajando de peso. Y que me dure el único riñón que tengo. Y que me dure el trabajo. Y que a Marcos le vaya bien en el cole, y a Sebas. A ellos les compré una mesa de hockey de aire, miniatura claro, no como esas que había en el centro comercial de Calas. Y unas pelis, y un bingo para que juguemos los tres en las tardes. A Lari un certificado para un facial y un masaje, para que empiece el año relajada. Pues nada, que lo que más ilusión me hace de los regalos es abrirlos. Esos segundos de incertidumbre, pensar en qué habrá pensado esta persona al escoger este regalo, sentir una cierta adrenalina y satisfacción al descubrir que esa persona te conoce, te escuchó y más allá del regalo, compró algo que confirma que estaba pensando en ti. Eso es lo que más me gusta de los regalos. Y yo soy malísimo para eso. ¿Y a ti, qué te regalaron?

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