A remodelar

El jueves visité la casa de mi profe de yoga. Aquí muy cerca de la mía, de las mismas características, cinco cuartos, tres baños, una sala grande, el patio, la piscina. La casa la está perdiendo, por eso de la crisis bancaria y porque la compró cuando costaba cerca del millón y ahora va por la mitad, más o menos lo que le pasó al último dueño de la mía. La casa es preciosa. Los detalles, el suelo de madera, el espejo de la sala, la mesa del comedor, el juego de sillones del patio. Preciosa. ¿Mi casa? No tanto. La compramos en muy buen estado, a comparación de otras reposeídas por el banco, pero necesitada de meterle dinero. Justo lo que no le he metido en estos dos años y medio. Así como está, está bien para vivir, pero yo quiero que esté mejor. Por eso, y si todo sale como planeo, este año podré dedicarle un tiempo y dinero a mi casa. Ya iré subiendo fotos.

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