En mi película, yo me quedo solo

Acabo de ver la peli Middle man, sobre el surgimiento de la industria pornográfica en Internet con la creación del pago con tarjeta de crédito y la compañía 24/7 billing que se encarga de las transacciones de millones de sitios porno quedándose, obviamente, un trocito del pastel (bollo en otros países). Un tal Jack Harris (Luke Wilson) con una familia típica americana, viviendo en Houston, casa, perro, coche y dos niños, se embarca en una aventura acojonante en LA con dos pajeros de cuidado para montar un negocio que le deja 100 millones de palos el primer año. Putas, aviones, coches de lujo, mucha coca y mucha, mucha guita. El pavo pierde su familia y casi la vida en manos de la mafia rusa de LA, pero consigue salirse con la suya en la mayoría de situaciones. Muy interesante la historia para llegar al punto culminante: la historia de amor. Porque todas las pelis americanas son historias de amor de una manera u otra. Camufladas, de frente, de costado, por delante o por detrás, todas las pelis gringas son historias de amor. Sobraba la última escena en el puente en París donde Owen Wilson se encuentra con la rubia francesa en Midnight in Paris, y muchas otras más que no recuerdo porque soy malísimo para los nombres de pelis y de actires y actroces. Por su puesto en ésta llegamos al final con ella parada en el umbral de su mansión en Houston, él (Luke) parado en la puerta de su coche, ella llora (porque él acaba de rescatar de la mafia rusa al hijo de la chacha mexicana y porque extraña sentirse protegida por su marido), él la mira, ella sigue llorando, él camina hacia ella, la abraza. Entran a casa juntos con You can’t always get what you want sonando de fondo. Nunca se divorciarían. Tendrían dos hijos más y todavía siguen casados.

Odio las películas donde se reconcilian las parejas solo para dejar bajo control la ansiedad de la audiencia. En el cine las puertas no se pueden quedar abiertas, los billetes hay que recogerlos del suelo, el dinero se lo tiene que llevar el bueno, y la chica tendrá siempre que terminar de buenas con el protagonista. Una mierda. En mi película yo me quedo solo, porque las mujeres no perdonan tan fácilmente, la gente no olvida de una peli para otra, las parejas no se reconcilian como nos propone Holliwood, y a los hombres se le hinchan las bolas y se cansan de esperar. O sea que no os creáis todo lo que os cuentan en la tele porque el matrimonio y la familia están sobrevalorados.

1 comentario

Archivado bajo musica, Reflexión, Relato

Una respuesta a “En mi película, yo me quedo solo

  1. Estoy de acuerdo contigo, Precisamente, oí decir más o menos lo mismo a Antonio Banderas y Pedro Almodóvar en un programa que hace la Cayetana (creo que se llama así)… hacían publicidad sobre su última película, y por lo visto había tenido problemas en EEUU con “censuras”, con el pretexto que podría influir en las personas que fueran al cine a ver la película. (en fin… :)) Apariencias y más apariencias.

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