Archivo mensual: mayo 2011

En el Mar

El que escribió: “En el mar la vida es más sabrosa” es un genio. Un gordito bronceado es mejor que un gordito blanco. Una gordita bronceada está más buena que una blanquita. Un cabello despeinado por la sal y la arena te hace lucir más sexy que un cabello despeinado por la sal del sudor de limpiar casas. El rojo de una quemada de la playa es más atractivo que si te quemas recogiendo tomates a $2 la hora. El bronceadito del yate es más sexy que el bronceado del jardinero. Un cuerpo cubierto de arena no es lo mismo que cubieto de tierra. Las marcas del bikini son más atractivas que cualquier otra marca producida por un duro e intenso día de trabajo. En gafas de sol todo el mundo luce más guapo. Tumbadas en la arena boca abajo la mayoría de las tías suben cinco posiciones en cualquier Top lista de un hombre. Hablando de top, en top-less toda tía sube diez posiciones en la lista de un hombre. Y nudista? todas suben quince lugares. En el Mar, definitivamente la vida es más sabrosa o como mínimo menos sosa.

Deja un comentario

Archivado bajo Reflexión

Por ellos

Si alguna vez les he fallado, no fue mi intención. Siempre pienso en ellos. Actúo para que se sientan bien. Los apoyo, y los protejo. A veces los descuido a pesar de que pienso en ellos, pero seguro otras obligaciones se ponen en el camino, a pesar de que no son excusas. Son parte de mi vida, igual que pretendo serlo de las suyas. Una noche con ellos completa mi semana. Nunca los empujaría a cometer un error, por mucho que yo algún día los cometiera. No dejaría que cometieran ese error, aunque tuviera que agarrarlos del cabello. Los estoy disfrutando otra vez después de mucho tiempo ausente. Son pocos pero valen mucho. Son escasos pero suficientes. Son los mejores. Son mis amigos.

Deja un comentario

Archivado bajo Reflexión

Conversación entre un pepino y yo

Hoy me dispuse a hacer una tortilla de calabacín. Mientras pelaba el primer calabacín pensé:

–    Lari no los solía pelar… pero yo continué con mi faena.

Cuando empecé a pelar el segundo calabacín noté que estaba demasiado mojado y blando. Entonces me dije:

–    Qué raro que esté tan blando. Normalmente están más duros.

Entonces me vino un olor familiar y me dije:

–    Mmm huele a la ensalada griega que probé en casa de Liany. Huele al pepino que le ponía Liany a la ensalada griega.

Fue ahí cuando me di cuenta que estaba pelando pepino en vez de calabacín. Como no tengo ni puta idea de qué cocinar con pepino, a parte de la ensalada griega, que precisamente lo único que no le pongo es pepino, decidí regalárselos a mi madre. Me dispuse a pelar patatas para hacer una tortilla española pero esta vez me aseguré de que fueran patatas y no malanga.

Deja un comentario

Archivado bajo Relato

Ensalada

Sigo bajando de peso. Llevo comiendo ensalada tres días. Y raps con ensalada. Y pescado asado con ensalada. Y pollo asado con ensalada. Y hoy salmón con hongos, y ensalada. Me siento ligero. Me siento ensalada.

2 comentarios

Archivado bajo Relato

Gracias

Por todo.

Deja un comentario

Archivado bajo Reflexión

Justin Bieber

Mi hijo Marcos quiere cambiarse el nombre a Justin… Bieber. Y la cosa va en serio, no creáis que se le va a olvidar pronto. Ayer antes de dormirse ya me tuvo diez minutos al teléfono insistiendo de que se quería cambiar el nombre. Le tuve que decir que sí. Hoy a las siete de la mañana ya me estaba llamando para confirmarme que yo le había dicho ayer que sí se podía cambiar el nombre y cuando le dije que era broma se puso a llorar desconsolado. Su madre entonces le dijo que le podían llamar como él quisiera, pero que el nombre no se lo podía cambiar. Yo traté de asustarlo con la policía, que ésta no iba a permitir que se lo cambiara. Pero no funcionó.

Alguna vez yo también quise cambiarme el nombre. Joaquín me parecía un nombre tan fino, complicado y de gente con dinero, que de pequeño quise ser José. Ya aquí en América he sido un poco de todo. Cuando me llaman por teléfono, o cuando recibo cartas por el correo, he visto mi nombre escrito de cualquier manera posible: Joaken, Guakin, Goaquin, Joacob, Junken, Wako.

Hoy no sé si me gusta mucho mi nombre, aunque ya me he acostumbrado a deletrearlo cuando llamo a algún lugar: J-O-A-Q-U-I-N. Tampoco hay otro nombre que me gusté más, simplemente no me gustan los nombres, son tan complicados de recordar. De hecho, lo primero que olvidamos de una persona es el nombre. Es lo menos importante de los seres humanos y es lo primero que decimos, a lo que más importancia le damos. Más tarde nos olvidamos de los nombres pero recordamos su pelo, su cara, dónde trabajaban, en qué grupo tocaban o su forma de actuar. Todo sería más fácil sin nombres. Seríamos más reales. Hay personas que se quedan en el nombre. No tenemos nada más que decir de esa gente porque el nombre ya lo dice todo.

Si mi hijo se quiere cambiar a Justin, que lo haga. Porque para mí seguirá siendo un niño cojonudo, que nada de puta madre, tiene un nivel de segundo y medio en matemáticas, el pelo de estopa de su padre y los ojos azules/grisáceos de su abuelo.

Deja un comentario

Archivado bajo Reflexión, Relato

No te rindas

Hay momentos para rendirse de buena manera.

U2 – Moment of Surrender

I tied myself with wire
To let the horses roam free
Playing with the fire
Until the fire played with me

The stone was semi-precious
We were barely conscious
Two souls too smart to be
In the realm of certainty
Even on our wedding day

We set ourselves on fire
Oh God, do not deny her
It’s not if I believe in love
If love believes in me
Oh, believe in me

At the moment of surrender
I folded to my knees
I did not notice the passers-by
And they did not notice me

I’ve been in every black hole
At the altar of the dark star
My body’s now a begging bowl
That’s begging to get back, begging to get back

To my heart
To the rhythm of my soul
To the rhythm of my unconsciousness
To the rhythm that yearns
To be released from control

I was punching in the numbers at the ATM machine
I could see in the reflection
A face staring back at me
At the moment of surrender
Of vision over visibility
I did not notice the passers-by
And they did not notice me

I was speeding on the subway
Through the stations of the cross
Every eye looking every other way
Counting down ‘til the pain would stop

At the moment of surrender
Of vision over visibility
I did not notice the passers-by
And they did not notice me

Deja un comentario

Archivado bajo Reflexión

La realidad real

Y si no te pregunto cómo sé qué estás pensando? Puedo intuir, percibir o presentir, puedo creer que piensas de una manera aunque quizá sea de otra. Y quizá prefiero quedarme con la duda, quizá prefiero no saber qué piensas, así no me duele la realidad, a pesar de que ya la estoy viviendo. Curioso que te duela la confirmación de algo que ya existe.

1 comentario

Archivado bajo Reflexión

A un millón de millas de distancia

Hace unos meses había un niño a un millón de millas de distancia de casa. Anhelaba volver a su cama, jugar con sus coches, y disfrutar de la comida de su madre. Hoy extraña los besos en el cuello, las risas en la cocina, los viajes, y caminar de su mano. El niño está más cerca de casa pero no encuentra a su madre. Escucha su voz pausada en otro cuarto, pero no logra abrir la puerta. El niño nunca pensó verse solo a tantas millas de distancia de casa, y es que no se dio cuenta que mientras caminaba se alejaba de su hogar, inconsciente, con la vista nublada. El niño camina ahora de regreso a casa a pesar de no importarle que la puerta esté cerrada a su llegada. Solo quiere hacer feliz a su madre.  Solo quiere abrazarla una vez más. Escuchó la voz de su madre a lo lejos, al otro lado del teléfono. La extraña. La ama. Ella piensa que él ha muerto pero solo estaba a un millón de millas de distancia de casa.

J. Ralph – One Millions Miles Away

Deja un comentario

Archivado bajo Cuento, Reflexión

Mis hijos y el fútbol

Ayer me perdí el segundo partido “oficial” de la corta carrera de mis hijos. Entrenan un día a la semana en su colegio, sin mucha competencia, con la única y necesaria intención de amar este deporte, y van por buen camino. Hace un año, en su primer partido, Sebas no solo la falda de su madre, y Marcos corría detrás de la nube de niños sin llegar a hacer contacto con la pelota. Un año después, los dos golpean el balón con el interior, con el empeine, con los dos pies, cabecean, y ante todo su cara se ilumina al acercarse a un balón.

El partido de ayer fue especial. Sebas corrió, y Marcos conectó con el balón. Al terminar el partido el mayor me dijo: “Papi, I tried super-dooper hard but we still lost”. Quizá no me dio tiempo, y tampoco la distancia me permitió explicarle a mis hijos que lo importante es seguir practicando, intentarlo con más fuerza la próxima vez. Y que lo importante no es participar, sino superarse en cada vez que participas. Perder no debe tomarse a la ligera, sino debe ofrecernos ejemplos de qué cosas podemos mejorar. Claro, cómo le iba a explicar todo esto por teléfono a un niño de seis años, que solo quería llorar por haber sido goleado 9-0.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Deja un comentario

Archivado bajo Deporte, Relato