A un millón de millas de distancia

Hace unos meses había un niño a un millón de millas de distancia de casa. Anhelaba volver a su cama, jugar con sus coches, y disfrutar de la comida de su madre. Hoy extraña los besos en el cuello, las risas en la cocina, los viajes, y caminar de su mano. El niño está más cerca de casa pero no encuentra a su madre. Escucha su voz pausada en otro cuarto, pero no logra abrir la puerta. El niño nunca pensó verse solo a tantas millas de distancia de casa, y es que no se dio cuenta que mientras caminaba se alejaba de su hogar, inconsciente, con la vista nublada. El niño camina ahora de regreso a casa a pesar de no importarle que la puerta esté cerrada a su llegada. Solo quiere hacer feliz a su madre.  Solo quiere abrazarla una vez más. Escuchó la voz de su madre a lo lejos, al otro lado del teléfono. La extraña. La ama. Ella piensa que él ha muerto pero solo estaba a un millón de millas de distancia de casa.

J. Ralph – One Millions Miles Away

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