Archivo diario: Sábado, 7 mayo, 2011

La playa

Recuerdo con cariño la playa de Calas, y todas las playas que disfruté de Mallorca. Cala Antena tenía muchas piedras, Cala Domingos mucha gente. Recuerdo a mi tío soltarme donde no hacía pié años antes de saber nadar cosa que quizá me traumatizara para el resto de mi vida. O al menos me generó un respeto al mar que todavía no he perdido, y no sé si alguna vez lo perderé. Será por eso que cuando Sebas me dice que nada hasta donde yo estoy nunca lo suelto, ni retraso mi posición. Una, para que no le coja miedo al agua, y otra, para que confíe en mí. En la playa disfruté siempre de las olas, pero no de la arena. Disfruté de bucear y de las rocas, aunque nunca me gustó tumbarme a tomar el sol. Hice mucha pesca submarina en la costa de Cala Romaguera con un arpón viejo que no tengo idea de donde salió. Creo que solo pesqué un “pequeñín” y como decía el anuncio lo devolví al mar, a pesar de haberlo atravesado con la varilla metálica. No me olvidaré del agua verde y azul del Hotel Maioris, con Juanmi y Alvaro, en esa época que nos dio por hacer de nudistas. Y las rocas, los turistas, las dos que vinieron de acampada, todos siempre de nudistas. La playa ha sido siempre una pieza fundamental en mi vida. Menos aquí en Miami. Ahora estoy recobrando las sensaciones con las que crecí. En la playa la piel es diferente, el sol me da fuerza, me gusta como me queda el pelo salado.

Hoy pasé el día en la playa con mis hijos, para que empiecen a crear sus recuerdos de su infancia y la playa.

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