Archivo diario: Jueves, 5 mayo, 2011

Mientras miro a mis hijos

Hoy vi a Sebas como pintaba un cuadro en su clase. Yo, escondido en la sala de espera del colegio, me asomaba con cuidado por el cristal de la puerta. Algunos niños leían, otros hacían sus lecciones, muchos hablaban y Sebas pintaba un cuadro con acuarelas. Fui a buscar a Marcos, que tiene un salpullido en el estómago, y mientras esperaba disfruté de ver a Sebas, preguntándome: Por qué nos produce tanto placer ver a nuestros hijos mientras están en clase?

El colegio es una escuela Montessori.  Para los que no estáis muy al día con este método os puse el link, pero básicamente se define de tal manera: Su fin educativo es la autonomía en todos sentidos: intelectual al formar un pensador crítico, moral a través de la reciprocidad y el respeto mutuo, social al trabajar con sus pares, emocional a la seguridad que le brindan los límites, la educación de la voluntad y la autosuficiencia. Una maravilla de colegio, pero más allá de la escuela, el punto aquí es cómo disfruto de verlos jugar en esa armonía. Me da una sensación de paz, y no porque en casa no estén así de tranquilos, sino quizá porque están bajo el control de otra persona. El caso es que la sensación de dulzura que me produce me fascina. Me gusta verlos crear. Pensar. Soñar. Me imagino qué serán de mayores. En quién se convertirán. Dónde trabajarán. Intento adivinar qué pasa por sus mentes cuando están concentrados. Sebas seguro que todo lo que piense irá acompañado de leche con chocolate. Me dan ganas de abrazarlos pero no quiero distraerlos.

Ya en casa jugamos básquet, fútbol, nadamos, se bañaron, cenamos pollo con calabaza, vieron la tele y se fueron a la cama. Me dan un beso, y otro a la foto de su madre. Hoy estoy disfrutando a mis hijos más que nunca.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized