Archivo diario: Lunes, 20 diciembre, 2010

El Madrid siempre estará por encima de Mourinho

José Mourinho sigue manchando la imagen del Real Madrid. Ayer, tras el “partido” ante el Sevilla, y lo pongo entre comillas porque más que un partido parecía un ejercicio de cómo no se debe jugar al fútbol, pues ayer en conferencia de prensa el portugués mostró una lista con todos los errores arbitrales de Clos Gómez que supuestamente perjudicaron al Madrid. La lista solo muestra, por su puesto, los errores en contra del Madrid, claro está que nadie en la “casa blanca” hizo un recuento de cuánto se le perjudicó al Sevilla. La lista no estaba escrita en la libreta de Mourinho, estaba impresa en computadora y con el logo del Real Madrid, aunque no sé si los errores los fue anotando él en su libretita y luego hizo que el club la pasara a limpio o mandó a alguien desde el inicio a que tomara nota, o quizá lo hace siempre y esta es la primera vez que la muestra en público. El caso es que un club como el Real Madrid no puede prestarse para estas cosas. Es un descaro que una institución con esta historia esté a favor de estos histrionismos, arrogancias y ridiculeces del señor José Mourinho.

Este es, por excelencia, el club de Alfredo Di Stéfano, de Paco Gento, de Juanito, de Emilio Butragueño, de Raúl González y un poco de Zidane también. Señores del fútbol. Estarán de acuerdo con su juego, con su talento o con sus actuaciones, pero estos señores ensalzaban los valores de un club, un club del pueblo, de la gente, del trabajador honrado, del que ahorra toda la semana para ir un miércoles a ver su equipo remontar en la Champions, del que se deja la garganta en la grada pero que cuando es humillado en su propio estadio se pone en pie y ovaciona al rival (véase Ronaldinho, Messi, Iniesta, etc.). Un club de unos hinchas que no soportan al vecino, ni rojiblanco, ni azulgrana, pero que cuando hay que reconocer quién es superior, se abrocha su abrigo, se cuelga su gorro y sale aplaudiendo. Un club que lo ha ganado todo a base de trabajo y humildad, y por eso no puede permitir que nadie esté por encima de su escudo, de su tradición, de su historia, aunque ese alguien se llame José Mourniho.

2 comentarios

Archivado bajo Crítica