Archivo diario: Sábado, 6 noviembre, 2010

Quiero ser piloto

En algún momento de mi vida quise ser piloto de aviones. No sé muy bien por qué, o de quién me vio esa afición pero el caso es que tendría unos 16 años cuando por un tiempo estaba empeñado en ser piloto.

No tiene sentido y mucho menos explicación. Nunca quise ser piloto de aviones comerciales, porque me mareo en cualquier tipo de vehículo. Me mareo en los barcos, también cuando despegan los aviones, y sobre todo en el asiento de atrás de un coche. Entonces, no entiendo muy bien por qué quería ser piloto. Pienso que la respuesta se aclara cuando recuerdo que lo quería es ser piloto de aviones de caza pero en realidad solo ayuda a tener más dudas. Odio la guerra y todo lo que tenga que ver con el ejercito.  No concibo haber querido ser piloto de guerra cuando, no solo que me sería imposible matar a alguien, sino que en mi vida me he peleado, nunca he golpeado a nadie.

Más allá de todos los argumentos físicos, ético o morales, el que prevalece por encima del resto es el vértigo. Me tiemblan las piernas en el segundo peldaño de una escalera. Se me agrandan los ojos cuando miro al vacío desde el balcón de un edificio alto. Me muero de miedo haciendo canoping en las copas de los árboles. Entonces, cómo pijo iba yo a pilotar un avión? Sin mirar por la ventana?

Hoy fuimos a ver los aviones a Homestead. Los niños alucinaron. Para que no se ilusionaran mucho les dije que a los soldados les vacunan todas las semanas, y que seguro ellos no querrían que les pincharan con una aguja bien grande cada siete días.

Las fotos del evento

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