Archivo diario: Sábado, 4 septiembre, 2010

Canciones que me recuerdan a mi tío

Estábamos en el patio de nuestra casa de Calas, y en hotel Canarios tocaban The Year of the Cat de Al Stewart, mi tío me dijo después de escucharme tararerar la canción: “te gusta Al Stewart. Te voy a grabar unos discos que vas a alucinar”

Fue la segunda vez que vino a Miami, mientras estábamos apretados en el zulo de la habitación de los niños mi tío sacó esta canción de algún folder de mi disco duro. No sabía que la tenía.

Cualquier canción de The Beatles, sin duda. Ésta, sentado en el sofá o la mesa del comedor, con su guitarra reluciente, entonábamos los acordes, hacíamos las dos voces.

Aluciné cuando los vi por primera vez en vivo en las fiestas de San Sebastián en Palma, con mi tío, claro. Estaba él lavando los platos en su antiguo piso y me dijo que si quería ir esa noche a los conciertos. Todavía recuerdo la ilusión que dio, era por fin mayor para salir en la noche con mi tío. Vimos al Sabina, Celtas Cortos y a Lluis Llach, creo. Cada vez que escucho una canción de Celtas Cortos regreso a la plaza Pío XXII, allí enfrente de la fuente, viendo a toda esa gente saltando y corriendo por el escenario, con sus boinas, y sus violines y sus flautas.

Era el fin de semana de mi primera comunión. Sentados, él en mi cama, yo en la de mi hermana, justo enfrente, armamos el radio cassette stereo que me acaba de regalar. Tenía dos cintas que me grabó y este disco de Dire Straits que me regaló. Cómo sonaba el condenado.

En su coche bajando por la Avenida Argentina. Cantando a los gritos.

En una boda en Andraitx.

Por las carreteras de Castilla y León.

No puedo no llorar. Siempre, con ésta me pongo a llorar. De hecho a muchas del Serrat las tengo vetadas. Me recuerdan muchas a nuestra Semana Santa en Archivel, corriendo por la sierra murciana.

En el coche de mi hermano, aquí en Miami. En realidad ellos son los aficionados a mi tocayo, pero ésta me recuerda a los dos. Grandes sensaciones cuando estamos los tres juntos.

Cualquier canción de Miguel Ríos. Yo ponía su tocadiscos. Siempre quise tener uno. Me sentaba en su sofá y disfrutaba del sonido de los 80. Miguel Ríos me lleva a mi juventud, me conecto con aquellos años cuando España era joven.

Joder que ganas tengo de verlo.

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