Archivo diario: Viernes, 7 mayo, 2010

Algunas señales

He aprendido a escuchar, a prestar atención a ciertas señales. Sobre todo porque siempre que alguien te dice algo no es por obra de la casualidad, sino porque en realidad tiene la intención de hacértelo saber. La última vez que obvié ciertas señales me hice muy amigo del cuarto de la computadora de mi madre.

Hace muchos años conocí a alguien que se iba a casar. Su novia siempre se quejaba de varias cosas que le molestaban de su pareja, entre otras la falta de afección de dicho amigo. Nunca se casaron. Hace poco escuché un comentario parecido, “falta de expresión” ante un evento muy emotivo. Lo justifiqué con “son cosas del macho latino”. Quizá son tonterías insignificantes pero me veo en la obligación de alertar a mi colega para que no haga sufrir a su pareja.

Por eso, después de haber trabajado los últimos 33 días sin descansar, cuando leí el mensaje de mi hermano Iván que decía “róbate a tu mujer y váyanse por ahí, no mames, demasiado trabajo. Yo que solo soy tu amigo ya te extraño” entendí claramente lo que me quería decir. Inmediatamente llamé a Lari para decirle que vengan a casa unos amigos el domingo en vez de mañana, por el sábado nos vamos a la playa a Naples. Todo el día al sol, los cuatro solos, el mar, la arena y una rica comida de marisco.

Por cierto, ya no le contesté a mi querido Iván pero yo también lo extraño. Trabajamos a menos de 20 metros de distancia y hace un mes que no hablamos. No puede ser.

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