Un The Fugitive cualquiera

Esta mañana leí un artículo en El Mundo sobre un tío inglés que decide desaparecer por 30 días. Agobiado por la cantidad de información personal que poseen empresas y gobierno sobre la sociedad, David Bond, de 38 años, casado y con dos hijos decide “borrarse literalmente del mapa” y para hacerlo más emocionante, él mismo contrata la mejor agencia de detectives de Londres para que lo intente atrapar, para ello tienen 30 días. David Bond es un productor de películas respetado en el medio, dicen los que entienden, que según cuenta él mismo se le fundieron los fusibles cuando una agencia infantil llamó a su casa diciéndole que habían perdido todos los datos de su hija de CUATRO MESES DE EDAD. Pues nada, que se echó una mochila, un trípode y una cámara al hombro para protagonizar la cuarta parte de El Fugitivo.

Si yo tuviera que desaparecer ¿dónde iría? ¿Qué haría para no ser encontrado? Partiendo con desventaja ya que en Miami está atestado de policías y este “estado embudo” no hay salida más que para el Atlántico o el Golfo de México, vamos a suponer que parto con un día de ventaja y consigo colarme en el Iberia de las 5 PM destino Madrid. Al llegar me haría de un coche para tirar camino a Murcia. Pasaría unos días en Cancaritx, en casa de los primos de mi padre, que allí seguro no me encuentra nadie. Lo más probable la policía no sepa que tengo familia ahí y tampoco mi familia sepa que existo. Puedo decir que soy un turista yankee que viene a estudiar el exceso de pelo en el queso de cabra, que eso sí existe. A Molina de Segura no iría, tampoco a Mallorca. Seguro ahí ya tendrían una patrulla de esas de incógnito aparcada en la acera de enfrente de la tienda de mi tío Sebastián o de la casa de mi tía Isidra.

Por la carretera vieja me lanzaría camino a Granada, vía Almería. Allá en la costa de Granada hay un pueblito llamado Motril, con un marisco de película, perdido en el mapa y poco frecuentado. Muy cerquita de El Puerto de Motril está El Varadero, nada que ver con la playa de Cuba por cierto, allí buscaría un lugarcito para acampar y echaría unas horitas al día en un barco pescador. Si me dejo mi barba enclenque, con una gorra gastada, un chándal viejo y pescando en la madrugada del Mediterráneo estoy seguro que no me encuentra ni la C.I.A.

Si los gringos han mandado más de cien mil tropas al Medio Oriente y no han encontrado ni la moto de Bin Laden, imagínate si me van a encontrar a mí en El Varadero, Granada.

PD: Que nadie advierta de este tema a las autoridades sino me voy a tener que ir a Tulum a trabajar con esos que se cuelgan del palo.

3 comentarios

Archivado bajo Relato, Viaje

3 Respuestas a “Un The Fugitive cualquiera

  1. Yo te propongo que te escondas entre la Majada de las vacas y el Roblecillo de arriba proximos a Archivel en la sierra del Gavilan, ahi no te encuentra ni Dios.

  2. Para comernos unas buenas morcillicas y de postre unos mantecaos. mmm, mmm, mmm

  3. Pingback: Tweets that mention Un The Fugitive cualquiera « El Mortero -- Topsy.com

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