Archivo diario: Jueves, 11 marzo, 2010

La mataré

Hace tiempo aprendía la letra de las canciones muy rápido. Recuerdo cuando era más joven, bastante más joven, podía memorizar la letra de las 10 canciones de un disco en menos de una semana. Las quemaba en mi radio cassette, escribía las letras en cuadernos a no ser que vinieran en la funda de la cinta o el CD. Ahora me cuesta muchísimo más. Me es casi imposible recordar la letra de las canciones que más me gustan. Me pregunto si será por qué tengo el cerebro bombardeado con otros rollos. Por su puesto no me paro a escribir letras en una libreta como hiciera con las dos cintas amarillas del concierto en directo de Loquillo y los Trogloditas.

Claro, entonces no existía la internets o el googles (como dice el listo de Bush), si la letra no venía en la funda de la cinta tocaba Play and Pause, lápiz y papel hasta que dieras con letra. Esta música me transporta a las tres de la tarde de días calurosos y húmedos en Calas de Mallorca. Bajaba a las habitaciones de nuestro bungalow y me acostaba en la cama de mis padres, que había más luz, a escribir las letras. Me recuerda a mi hermano cantando en el coche de mi padre, desentonando los dos. Al karaoke del hotel Mastines donde Álvaro y yo nos rompíamos la garganta con Cadillac Solitario. Me lleva al verano que conocía Sergio, con su tupé y su cinturón de roquero, el chupete negro y las noches de marcha. Unos años maravillosos de mi vida que nunca olvidaré. Recuerdo ese tiempo con tanta nostalgia que me duele escuchar estas canciones. Fue el verano donde el Rock and Roll conquistó mi corazón. El verano donde creamos una amistad inquebrantable. Por mucho tiempo que pase, Alvaro, Sergio y Carlos siempre tendrán su lugar reservado en mi vida y espero algún día que nos volvamos a juntar, aunque solo sea para recordar nuestros veranos.

Loquillo me acompañó después en los mejores y los peores momentos de mi vida. Autopista, Rock and Roll Star, La Mataré o Las calles de Madrid han sido algunas de las letras que me han levantado el ánimo, o a veces también acompañado en la miseria del dolor y la nostalgia. Un grupo malo lo más probable, con un cantante desafinado pero que a mi sigue llegándome hasta lo más profundo.

Os dejo con algunos de los clásicos.

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