Mi hermano

Supe que mi hermano iba a ser un tío especial cuando a los doce años se había aprendido todos los partidos, las treinta y ocho jornadas, del Real Madrid tras haber ganado la liga con Jorge Valdano en el banquillo. Jornada cinco, 1-0 contra el Sporting de Gijón, gol de Iván Zamorano a pase de Fernando Hierro. Obviamente me lo acabo de inventar porque no queda una página en el Internet que tenga esta información, probablemente mi hermano todavía se acuerde. Ahí comenzó a ser mi ídolo.

Años después decidió ser periodista. Insistió incluso tras mis intentos fallidos de persuadirlo a elegir otra carrera donde pudiera ganar dinero. La vocación pudo más. A los dieciocho años despuntaba en la cobertura del Mundial de Japón y Corea 2002. Solo tenía dieciocho años pero se comportaba ya como un gran veterano. El tiempo pasó y durante los siguientes años tuve consejos que darle. Él era joven, inexperto, pero con un ritmo de aprendizaje que pocos han podido mantener. Fue presentador de televisión en inglés, productor, redactor, reportero, hizo un show de televisión, viajó por todo Estados Unidos. Pasó del mundo de la televisión a la prensa escrita. En esos años comenzó el desarrollo de su pluma, una que ahora es maravillosa. Poco a poco el aprendiz, joven discípulo empezaba a darme clases. Cubrió un Mundial, el sueño de todo periodista deportivo. Entrevistó a las más grandes estrellas del deporte, Franz Beckenbauer, Pelé, David Beckham, Kobe Bryant. Conoció a nuestros más queridos ídolos, Raúl González y Fernando Redondo. Todo esto lo logró antes de cumplir los veinticuatro años.

Hoy el enano sigue siendo mi ídolo. Ya muy poco tengo que enseñarle. En cambio, él a mí sí. Mi hermano Alfonso ha sido siempre ese periodista que yo busco en mí. Capaz de ser objetivo sin perder la pasión, el ímpetu y el calor de un seguidor. Hoy él todavía se emociona con un gol de Raúl, con un paralelo de Rafael Nadal, con la final del Mundial sub 17. Y lo hace siendo capaz de, a la vez, escribir la cónica más objetiva jamás leída. Hoy, discutimos muchas veces en intentos inútiles de hacer de nuestra opinión un hecho. Él sigue siendo ese periodista joven, talentoso pero ya experimentado. Yo ahora trato de alcanzarlo, con los pasos cortos que se me permiten, para algún día parecerme un poco más a él.

El enano seguirá siendo, eso, el enano. Te quiero cabezón.

4 comentarios

Archivado bajo Reflexión, Relato

4 Respuestas a “Mi hermano

  1. Lari

    snif! snif! que lindo! casi siempre estas cosas no se dicen en vida. Me alegro que lo hayas hecho. El enano es un gran chico y creo que no le hacemos saber muy a menudo lo meritoria que es su trayectoria a su corta edad.

  2. Jornada 5
    Sporting de Gijón 1-0 Real Madrid
    Gol de Velasco…

    Yo también te quiero Joacan… aunque muchas veces, estoy seguro que estás colgao! Pero bueno, cada uno tiene lo suyo.

    Ya sólo falta que España gané la Eurocopa.

  3. ¡Ay! Los hermanos… Un brindis por nuestros hermanos que siempre hacen que uno desee parecerse cada día más a ellos.

  4. Leda

    La verdad que los padres de uds. tienen muchas razones para sentirse orgullosos de sus hijos. Ellos hicieron un buen trabajo por seguro. Estoy de acuerdo contigo, Alfonsito es increible, pero tu me encantas tambien.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s