Una gota de sudor le resbalaba por su cuello lentamente, y tras deslizarse suavemente, como saboreando su piel, se perdió en su escote. A pesar de que acababa de llegar el verano la temperatura era alta. La humedad hacía a Riana sudar, se sentía pegajosa y el ventilador chiquito de plástico que funcionaba a pilas [...]